Recibe los artículos en tu mail:

El Camino de Santiago, ruta de peregrinación

Santiago de Compostela

Durante siglos, los peregrinos cristianos y no cristianos han estado viajando a través de una serie de rutas hasta Santiago de Compostela, rutas que cubren toda Europa, y que en este 2010 se verán repletas de gente con la celebración del Año Santo, el Xacobeo 2010.

Todas estas rutas convergen en última instancia en Santiago de Compostela, la bella capital de Galicia, cuyo centro histórico es hermoso Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La Catedral de Santiago es el lugar de reposo del célebre apóstol de Cristo, tumba a la que, desde la Edad Media, acuden los peregrinos en busca de su fe y el cumplimiento de sus promesas.

Tradicionalmente, la peregrinación termina en la catedral, donde hay un pilar de piedra, el célebre Santo dos Croques, en donde hay que golpear la cabeza, con el fin de intentar llevarnos algo de la maestría del Maestro Mateo, aquel que construyó tan insigne templo catedralicio.

En la Edad Media, las rutas del Camino de Santiago eran peligrosas, llenas de bandidos y animales salvajes. Muchos peregrinos ni siquiera llegaban a terminar su viaje. Las razones para emprender la peregrinación son muchas. A muchos les mueve la fe religiosa, la espiritualidad, a otros cumplir una promesa, e incluso una aventura.

Peregrinos en Santiago

Hay peregrinos que llegan a Santiago a pie, en bicicleta, e incluso a caballo. Viajan a su propio ritmo, con itinerarios marcados, rutas señalizadas y bien planificadas, que incluyen alojamientos y lugares donde comer. Estas rutas suelen estar señalizadas con la típica concha del peregrino, la vieira. Estas vieiras siempre se han asociado al Camino de Santiago, y abundan sobre todo en la costa atlántica de Galicia. Muchos de los peregrinos llevan una de estas vieiras para usarlas como pequeños cuencos de agua.

La mayoría de los que completan su peregrinación sienten al llegar hasta la Plaza del Obradoiro, donde se halla la Catedral de Santiago, una sensación de gozo que apenas puede explicarse con palabras. Ni siquiera sienten ya el peso de sus mochilas. Atravesar el umbral de la catedral, precedido por el Pórtico de la Gloria, es la culminación a muchos horas y días de grandes esfuerzos.

Los albergues de peregrinos salpican todas las rutas del camino, aunque para acceder a ellos y poder alojarnos necesitamos acreditar nuestra condición de peregrino. La credencial se puede obtener en cualquier agencia de viajes, y el portador tiene una serie de privilegios en cualquiera de estos albergues. También es la prueba de que el peregrino está realizando una de las rutas, y por tanto tiene derecho a la Compostela, el certificado expedido a un peregrino cuando finaliza con éxito su peregrinación.

Para obtener la Compostela, el peregrino debe haber caminado al menos 100 kilómetros, o 200 kilómetros en bicicleta. El pasaporte del peregrino debe estar perfectamente sellado al día. Todos los días, al mediodía, se celebra en la Catedral la Misa del Peregrino, y así ganar con júbilo el final del Camino. El ambiente que se respira en esos instantes es de una paz interior indescriptible.

Foto 1 Vía Terracotta Journeys

Foto 2 Vía Peregrinos en Camino

Un comentario
Escribir un comentario »

  1. [...] costa de Galicia cuenta con un litoral también excelente, tanto al sur, con las Rías Baixas, donde visitar centros [...]

Dejar Comentario